La grama del estadio independencia fue sometida hoy a una prueba de laboratorio por un especialista designado por FIFA.
En el examen se comprueba, entre otras propiedades, la resistencia a la rotura de las costuras. Otras pruebas se encargan de controlar la composición, la durabilidad y la resistencia climática del material utilizado.
En estas pruebas se miden la absorción del choque y la deformación vertical del césped.
Para valorar la interacción entre los jugadores y el césped artificial, se analizan además el agarre, la adherencia y la abrasión y fricción en la piel.
Otra prueba es el comportamiento del balón angulado. Una de las muchas pruebas sobre el comportamiento del balón, que mide la velocidad y la fuerza de rebote sobre la superficie.
La prueba del campo incluye, además del comportamiento del balón y la interacción entre el jugador y el césped artificial, rigurosas exigencias a la subestructura y a la instalación, que influyen de forma determinante sobre la calidad del campo de juego.
La prueba estuvo a cargo de Labosport , un laboratorio privado especializado en control y el análisis de deportes y de superficies recreacionales. Trabaja para las federaciones principales del deporte tales como FIFA, FIBA, FIH, IRB, IAAF, ITF, ITTF.
El reporte final será entregado dentro de tres semanas.