
¡Próxima parada!
La estación de las victorias es un apacible lugar donde todo brilla, la culpa es un sentimiento en extinción y donde convivir con el miedo te hace más fuerte. El Tren del Norte ha recorrido el camino de debutar ganando, de establecer un récord de arranque, de una racha de victorias, de saborear tres remontadas, de terminar primer lugar y ahora tiene los ojos puestos en la próxima parada. Dividir victorias ante el Bóer con marcador a favor de 22-11 y derrota de 8-2 sirvió para seguir evaluando a tu banca, establecer la rotación, consolidar a los mejores para el relevo y lo más importante tapar las heridas de un pitcheo que se muestra en algunos números como el vagón quemado.
El primer juego tuvo como ganador a Erasmo Reyes en faena de relevo después de fallar Elias Gutiérrez, mientras Gean Rigby tronaba con un jonrón con bases llenas y cinco empujadas. Isaac Silva fue el perdedor, mientras cuatro relevistas eran castigados con 19 hits entre ellos jonrones de Sandy Bermúdez y Willy García.
Por el Bóer elevaron la pelota Ramón Marcelino y Javier Robles. En el segundo juego, le tocó a Erick Rodríguez que no aguantó mucho y Julio Ráudez que cargó con la derrota. Cerró Félix Carrasco que soportó jonrón de Aldo Espinoza. Ganó el juego Ernesto Glasgon que solo permitió tres hits en seis entradas.
En esta temporada histórica del Tren se ven a dos de sus bateadores disputando el título de bateo, dos peleando el departamento de jonrones, dos en la batalla por las empujadas, dos como los máximos ganadores de la liga y uno luchando por la efectividad. No se puede pedir más.
Faltan cinco juegos y seguirán funcionando como termómetro para establecer la alineación titular que solo puede discutirse en el orden que tendrá y quienes ocuparán la posición de center field y de bateador designado. Montes y Bermúdez van a pelear por la titularidad del center, mientras que Darwin Sevilla e Iván Hernández alternan el rol de designado contra zurdos y derechos. También será un tiempo para decidir si conviene un refuerzo extranjero o fajarse con dos nacionales.
Por ahora solo se escucha el grito de ¡Próxima paradaaaaa!
