
¿Qué fue lo que pasó aquí?
Hay mucho que decir de un partido que termina 12-11 a favor del Tren del Norte sobre el Bóer, principalmente cuando remontas un 6-3 en el octavo, un 11-6 en el décimo y lo dejas tendido en el 11. Nunca fue más real la frase de “No se vayan, que esto se pone bueno”. En el reguero de ruinas, con brazos caídos y las huellas de proyectiles en el terreno, era inevitable preguntarse. ¿Qué fue lo que ocurrió aquí?
El vende pizza del “Rufo Marín” trajo una Hawaiana y otra de Peperoni extra porque el juego se fue a extrainning, mientras el chofer del bus del Bóer que lo tenía encendido desde la ventaja del octavo recibía la orden de apagarlo. Supo que le esperaba una noche silenciosa manejando de regreso a Managua.
Omar Cisneros amaneció soñando con Héctor Gómez. Le dio hit “desnucado” por una curva en el décimo y le empata el juego a seis, luego se “roba” un hit de Yervin Valdivia en el 11 evitando que un hombre en tercera anote y finalmente decide con las bases llenas con un proyectil que cayó en los dedos de la barda.
Por si fuera poco, el último out de ese último inning lo hizo Sandy Bermúdez volando de cabeza sobre una descarga de Javier Robles. Fue como una pesadilla en la calle Gómez. Todo parecía perdido dos veces y era entonces que nos despertábamos con el Tren regresando de las cenizas como si acabaran de apagarle un cigarro a Goliat.
El Bóer se mantuvo ganando todo el tiempo 1-0, 2-0, 2-1, 3-1, 3-2, 4-2, 4-3, 6-3 y 11-6. Un error de Omar Obregón en la octava y otro de Bismarck Rivera en el décimo fueron graves en la protección de las ventajas, pero también es necesario repartir la culpa en el pitcheo que usó a Jorge Bucardo sin balas, Jimmy Bermúdez cansado, Gerald Rojas descifrado y José David Rugama casi como condenado a morir abrazado al peligro.
Fue un partido de 38 hits, 5 errores, todos con consecuencias, 12 lanzadores y doce cambios de marcador. Ganó Shendal Benard y perdió Rugama. Los abridores Elniery García y Alejandro Arteaga ya se habían duchado cuando todo terminó.
Fue el primer juego de extrainning de la liga y el primer equipo que deja tendido el Tren (13-3) en esta sorprendente campaña que busca como amenazar el mejor arranque en la historia de estas Ligas en poder de los Tigres 2005-2006 con 15-3. El Tren estableció en 4 su número mágico para asegurarse a la segunda ronda de 12 juegos, es decir que una combinación de derrotas y victorias que sume 4 entre Tren y Bóer le dará su pase.
Renato se fue de 6-2 y se mantiene como líder de los bateadores con .452. Ha conectado de hit en 14 de los 15 juegos. La celebración fue tan explosiva que hasta el manager Picota brincaba como niño alrededor de sus jugadores. En la otra acera acompañado de su soledad Omar Cisneros se resistía a levantarse de su asiento, a los mejor preguntándose “¿qué fue lo que pasó aquí?.
